El aceite esencial de incienso se obtiene de la resina del árbol Boswellia, conocida por sus propiedades aromáticas y su uso ancestral en rituales y prácticas de bienestar. Mediante destilación al vapor, se extraen sus compuestos naturales, dando lugar a un aceite de aroma cálido, resinosa y ligeramente amaderado. Destaca por su capacidad para equilibrar, purificar y favorecer la armonía tanto en el cuidado de la piel como en el ámbito emocional. Rico en monoterpenos como el alfa-pineno y el limoneno, es un ingrediente apreciado por sus efectos calmantes, regeneradores y revitalizantes.