El agua de manzanilla se obtiene por destilación al vapor de las flores de Matricaria chamomilla o Chamomilla recutita, conocidas comúnmente como manzanilla. Posee un aroma suave, floral y ligeramente dulce, y es ampliamente utilizada en cosmética, aromaterapia y cuidado de la piel por sus propiedades calmantes, antiinflamatorias y refrescantes. Conserva los compuestos activos de la planta, como los flavonoides y aceites esenciales, que aportan beneficios tanto para la piel como para el bienestar general.